Dejo aquí algunos párrafos que creo que relatan con fidelidad lo que muchos, después de vivir fuera largo tiempo, percibimos al regresar a esta hermosa pero golpeada ciudad...
"Si uno contempla Caracas de noche, la vista resulta deleitosa y fascinante: un inmenso piélago de lucecillas se extiende por las montañas circundantes y se convierte en un espectáculo ubicuo para el maravillado turista. Mire donde mire, topa con las luces. De día, la claridad permite una percepción completa. Lo que de noche era luz y misterio se desvela como un descomunal cinturón de miseria. A la vista se nos ofrece la poco edificante realidad de los barrios de los cerros, donde anida la pobreza y donde la ley es una palabra huera.
Así es Caracas, una urbe desigual,compleja y engañosa, donde la estampa más lustrosa puede esconder la realidad más deprimente y donde los que no padecen la pobreza se empeñan en vivir como si no existiera, como si, igual que por la noche, los cerros fueran poco más que un espejismo en el horizonte."
"...Hago el trayecto en el flamante coche nuevo de Shirley. Acaba confesándome que tras comprarlo está pasando por algunas dificultades económicas. Son muchos los venezolanos que adquieren bienes suntuosos por encima de sus posibilidades. Venezuela es el país de los coches caros, de la cirugía estética y de los móviles de última generación. Pero también de la pobreza y de las desigualdades, de los cerros..."
"...De nuevo al coche. Zuka, como todos los establecimientos, tiene un estacionamiento privado. Caminar de noche hacia el vehículo está vetado. Shirley se pone en marcha y me recuerda la conveniencia de no bajar los «vidrios». Conduce sin pararse ante ningún semáforo en rojo. No es ninguna imprudencia. Lo contrario sí lo sería. Por temor a ser asaltado, nadie se detiene en un cruce en Caracas. Pregunto si ninguna autoridad vigila el tránsito por las noches y Shirley me dice que no. Así transcurre la noche, entre el consumo y el miedo, entre la ostentación y la precaución...."
El texto completo puede leerse aquí
"...Hago el trayecto en el flamante coche nuevo de Shirley. Acaba confesándome que tras comprarlo está pasando por algunas dificultades económicas. Son muchos los venezolanos que adquieren bienes suntuosos por encima de sus posibilidades. Venezuela es el país de los coches caros, de la cirugía estética y de los móviles de última generación. Pero también de la pobreza y de las desigualdades, de los cerros..."
"...De nuevo al coche. Zuka, como todos los establecimientos, tiene un estacionamiento privado. Caminar de noche hacia el vehículo está vetado. Shirley se pone en marcha y me recuerda la conveniencia de no bajar los «vidrios». Conduce sin pararse ante ningún semáforo en rojo. No es ninguna imprudencia. Lo contrario sí lo sería. Por temor a ser asaltado, nadie se detiene en un cruce en Caracas. Pregunto si ninguna autoridad vigila el tránsito por las noches y Shirley me dice que no. Así transcurre la noche, entre el consumo y el miedo, entre la ostentación y la precaución...."
No hay comentarios:
Publicar un comentario